La esquizofrenia es una enfermedad mental grave en la que se produce una ruptura del contacto con la realidad. En algunos casos esta alteración puede ser transitoria, pero cuando es persistente hablamos de trastornos mentales como la esquizofrenia o el trastorno delirante.
Durante los brotes de la enfermedad, la persona puede escuchar voces, tener pensamientos delirantes o creer que los demás controlan su mente, lo que genera miedo, aislamiento o irritabilidad. En estas fases puede requerir ingreso hospitalario para recibir tratamiento. Una vez superado el episodio y con medicación adecuada, el paciente suele mantenerse estable y puede trabajar, relacionarse y llevar una vida prácticamente normal.
En nuestra consulta ofrecemos un abordaje integral de la esquizofrenia, con amplia experiencia en hospitales y unidades especializadas. El tratamiento farmacológico, junto con la abstinencia del consumo de sustancias, es fundamental para conseguir una evolución favorable. El seguimiento cercano y la confianza entre paciente, familia y psiquiatra son claves para la recuperación.
Aunque tradicionalmente se consideraba una enfermedad crónica e incapacitante, los tratamientos antipsicóticos modernos han mejorado notablemente la calidad de vida de las personas con esquizofrenia. Se estima que una de cada cien personas la padece. Hoy en día, muchas personas con esquizofrenia pueden llevar una vida plena y significativa, gracias a los avances médicos y al apoyo especializado que les permite mantener el equilibrio y la estabilidad emocional.
